Mostrando las entradas con la etiqueta palabras taino. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta palabras taino. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de julio de 2007

El Cemí de la Gran Tierra o Idolo del tabaco Cubano

Conocido como Idolo del Tabaco por su semejenza con la figura de un habano, el Cemí de Gran Tierra es considerada la principal pieza de la arqueología aborigen cubana. Mide 92 centímetros de altura, tiene forma alargada y semicilíndrica y fue tallada en la dura madera del Guayacán Negro, árbol oriundo del Sureste de la Isla.

Se conoce que los primitivos pobladores prehispánicos de la mayor de las Antillas emplearon conchas marinas de las costas del oriente del archipiélago para conformar los ojos, nariz, boca y otros rasgos humanos del que era uno de sus dioses.

Esta escultura "la más antigua que se conserva en Cuba" fue descubierta por dos campesinos a principios del siglo XIX en la Meseta de la Gran Tierra, terraza marina ubicada en Maisí, provincia de Guantánamo, en el extremo más occidental del país.

Esta reliquia, que se exhibe actualmente en el museo antropológico Doctor Luis Montané, de la Universidad de La Habana, encarna la imagen de uno de los dioses Taínos, grupo aborígen cubano. La figura de esta deidad fue encontrada también en algunos grabados sobre piedra, el más espectacular de los cuales fue hallado en 1915 por el arqueólogo estadounidense Mark Harrington en el interior de la caverna de La Patana, también en Maisí, tallado en una estalagmita de altura superior a un metro.

En 1997 el gobierno de Guantánamo aprobó, tras someterlo a consulta popular, que el Cemí de Gran Tierra fuera a partir de entonces el símbolo de la provincia.

Réplicas de la efigie, en pequeño formato, se entregan anualmente a personalidades que hayan hecho una relevante contribución al desarrollo de ese territorio oriental. Entre quienes la han recibido figuran Fidel y Raúl Castro, el cosmonauta Arnaldo Tamayo Méndez y el ex astro del boxeo Félix Savón.

http://www.cubaheadlines.com/2007/07/01/4210/el_cemi_de_la_gran_tierra_o_idolo_del_tabaco_cubano.html

miércoles, 27 de junio de 2007

No es cierto que los indios del Caribe fueran exterminados

Entrevista a José Juan Arrom, Historiador*

José Juan Arrom es un gran historiador de vastísima cultura. Ama entrañablemente “las Américas” y a sus gentes; y de manera especial, Cuba, la hermosa isla del Caribe en la que nació. Ama, no menos entrañablemente también Mallorca, otra bella isla mediterránea, cuna de su padre. Contagia, a su paso, la emoción con que vive su unitivo talante de dos mundos. Y ama profundamente a Silvia, su esposa, sin la cual –dice- no existiría, sino fuese gracias a sus cuidados.

Profesor emérito de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, en su cátedra de Historia de América, es ya un profundo pozo remansado que guarda preciados saberes cristalinos de las primeras páginas de esta común historia Catalano-Americana.

Al profesor José Juan Arrom le apasiona descubrir primerísimos tesoros históricos. Es un experto en ello. Él fue quien encontró, refundido por el paso de los siglos, el original italiano que se conserva de la “Relación acerca de las antigüedades de los indios”, escrita por Fray Ramón Pané, primer documento del Nuevo Mundo. Por este motivo, y por muchos reconocimientos más, fue invitado especialmente en las IV Jornadas de Estudios Catalano-Americanos que tuvieron lugar en el “Insitut d’Estudis Catalans”, los días 18, 19 y 20 de octubre de 1990 en Barcelona, donde, con gesto emocionado, ante cerca de sesenta investigadores, presentó la primera edición de la obra de Pané en su idioma original, el catalán, editada por la Generalitat de Catalunya. Allí, tuvimos el placer de conocerle. Compartiendo la mesa luego, en la sala noble del histórico Monasterio de San Jerónimo de la Murtra, y con el gusto de su compañía en la sobremesa, nos refirió muchas cosas importantes: “Los españoles y los americanos deberíamos llamarnos hermanos”. Hoy la palabra puede sonar un poco rara, pero nos unen lazos fraternales. Somos una verdadera hermandad. Hermandad del espíritu. Nos une, no solamente la lengua sino la manera como vemos el mundo, nuestras cosmovisiones.

-. Profesor, el tema del V Centenario ha levantado en España voces contrapuestas. Usted nos ha contado que está preparando un trabajo sobre las dos caras de la Conquista. ¿Qué nos puede decir sobre este tema?

-. En efecto, aparecerá en inglés y en español a fines de este año un trabajo que se titula “Las dos caras de la Conquista”. Es decir, las contradictorias imágenes de cómo los europeos vieron al indio y como el indio vio al europeo, y que por esa falta de entendimiento al no poderse, mutuamente, encontrar como hombres, surgieron gran cantidad de problemas. En esta obra, entre otras cosas, yo digo que no es cierto que los indios fueran exterminados.

En 1518 la mitad de la población de las Antillas fue exterminada por la viruela porque no tenían defensas. Un soldado negro, de los que emprendieron la reconquista contra Cortés, llevó desde Santiago de Cuba el germen de la viruela. Cortés, vencido por los Aztecas en la “noche triste”, llegó a Veracruz. Mientras tanto, la viruela se extendía por toda la ciudad de Tenochitlán. O sea, que quien venció la aristocracia Azteca fue la viruela. El indio Cuatémoc no se rinde hasta que no hay cinco capas de muertos por la viruela en Tenochitlán. Que Colón abriera el camino para la viruela, es cierto. Pero él no lo podía saber. Colón también llevó la lengua que yo hablo y la cultura en que vivo; a esto también me refiero en este libro.

Además, digo que más eficaz para “acabar” con la cultura de los indios no fueron las armas de fuego, las lanzas, los perros, las espadas y los caballeros, sino –imagínense ustedes- ¡fue el amor! Porque los españoles no tenían mujeres españolas y entonces se casaron con mujeres indias –no para tratarlas como sus esclavas-. Yo presento documentos de cómo los españoles querían a los hijos de su sangre. Al principio se les llamó mestizos (la palabra es fea). Entonces se les cambió por criollos. Y la palabra criollo no tiene nada que ver con la raza sino con la cultura. Criollos somos todos los descendientes de españoles que nacimos en otro lado, los que hablamos español y nuestra tierra está allá, bajo las mismas estrellas.

El año 1564 marca la fecha en que una generación de españoles ya se sienten de América. Desde entonces somos criollos. Esta no es una connotación antiespañola, es del español que se adapta a las costumbres de América. Y no se es indio por la piel sino por la cabeza, por que lo que se lleva dentro.

-. Y ¿cómo Fray Ramón Pané supo entrar en esta cabeza del indio?

-. Porque era modesto, era sencillo. Porque no le habían deformado la mentalidad con la propaganda de entonces. Era un modesto fraile. Colón lo mandó a vivir entre los indios y él aceptó tranquilamente. Y aprendió a vivir como indio entre los indios, a vivir en esas casas de paja que se llaman “bohíos”, aprendió a comer el pan de la yuca que se llama “casabe”... a conocer los manatis(1) que Colón creyó sirenas... Escuchó de los indios los cantos y sus cuentos y aprendió su idioma. Colón le pidió que escribiera. Y él lo hizo en un idioma muy sencillo. No tuvo ese cristal deformador que es la cultura negativa. El “milagro” de Pané es que era muy modesto y sencillo.

El Almirante leyó sus escritos y los escribió en algunas de sus cartas y documentos. Cita a Pané con respeto. El documento se los dio a su hijo Fernando.

-. ¿Cómo era Colón?

-. Colón nació en un pequeño villorrio cerca de Génova. Su padre se dedicaba a vender lanas y vino. El hermano mayor de Colón aprendió hacer mapas y se trasladó al centro comercial de la navegación de aquel entonces: Lisboa. Cristóbal Colón tuvo una suerte loca. Salió en una galera a llevar mercancía a Gran Bretaña y pasando a la altura del puerto de Lagos, en Portugal, la galera naufragó. Agarrado a un madero logró llegar a la costa. Lagos era el puerto de mayor comunicación con Africa. Hacia 1444 comenzó allí, en grande, el comercio esclavista. Colón se enamora de la hija de uno de los más grandes dueños de una compañía de Lagos dedicada a la esclavitud. Se casa con ella y tiene un hijo: Diego. Al cabo de un tiempo muere la mujer. (En varios libros recientes se dice que Colón era un hombre cruel que no tenía ningún respeto por la familia; esto es totalmente falso. Él fue un buen padre y marido).

Con los portugueses aprende el arte de la navegación en alta mar en galeras y el negocio de la esclavitud. Aprende el régimen de los vientos y de las corrientes oceánicas y la manera de montar los barcos para los grandes viajes. Al regreso de Vasco de Gama, Colón sueña con hacer lo mismo pero navegando en dirección contraria y así llegar hasta China. Pero este “pobre hombre”no supo hacer los cálculos. Creyó que de Canarias a la China había 2.300 millas, pero en realidad hay 10.000. Y si no da la casualidad de que aparecen “estas islitas” en el medio, él no hubiera regresado nunca “a contar el cuento”. ¡Qué suerte de su equivocación!

Colón “dio” con estas islitas, pero su deseo no era ir a imponer su esclavitud allí, ni llevar muerte..., nada. Él era un hombre bondadoso, religioso. Pero de él no hay retrato auténtico, ninguno es verdad. Todo lo que ustedes vean es propaganda. Lo único que queda es un lenguaje verbal: mediana estatura, digno, muy callado, muy dulce, piel rojiza, pelo rojizo –que luego se hizo cano, con sus sufrimientos- ojos azules y pecosos.

Él estaba empeñado, por razones comerciales, en poder llegar a la India, para traer perlas, canela... Hizo un segundo, un tercer, un cuarto viaje y no lo logró. Desesperado llega a donde está hoy el canal de Panamá y pensó que detrás de aquellas montañas estaba el lugar que él quería... y quería volver. Quería a sus barcos de madera. Comienza el retorno y su barco se hunde frente a América. Escribe allí su carta más trágica, la más bella y la más dolorosa que se ha escrito en América. (Los italianos la llaman la ”lettera rarísima” porque él ya estaba desvariando, sueña, cree que se le aparece un ángel...) Las aventuras que pasó para poder regresar a España son increíbles, sin barcos, sin dinero, sin honor, quiere la muerte. Un marinero leal va hasta lo que hoy es Santo Domingo, compra un barquito de “mala suerte”. En él regresa Colón deshecho, enfermo, ciego... Llega a España y a los pocos días muere la Reina Isabel que se había apiadado de él. El Rey Fernando no le cumple las promesas de la Reina. Colón que no puede ya montar a caballo, va en una mula a Valladolid donde muere el 20 de Mayo de 1506 y ahí termina su historia. Éste es Colón, dulce, soñador, cuyo gran triunfo en la vida fue equivocarse con grandeza. Porque por equivocarse descubrió esa tierra de donde vengo yo. Y lo más grande es que gracias a él España fue a América.

-. ¿Qué se puede rastrear de aquellos indios –tan entrañables para nosotros- que Colón trajo al regreso de su primer viaje?

-. Trajo seis indios, pero sólo uno vivió, debido al cambio de aguas y clima. El superviviente fue el “lengua”, es decir, el traductor; porque estos indios sí tenían idioma.

Todos los indios traídos fueron bautizados en el convento de Nuestra Señora de Guadalupe. Yo vi los documentos.

A su regreso, Colón fue a dar las gracias a Ntra. Sra. De Guadalupe, de la cual era devoto. “Guadalupus”: “río de lobos”. Luego surge la otra advocación americana que sólo tiene en común con ésta que se trata de la madre de Dios, puesto que no se parece en nada.

-. Cuéntenos su devoción a Ntra. Sra. De la Caridad del Cobre (que estaba situada en la entrada de la sala de conferencias del “Institut d’Estudis Catalans”, donde nos reunimos esos días).

-. Mi madre era cubana, hija de españoles asturianos. Cuando íbamos a casa de mis abuelos se hablaba de Ntra. Sra. De la cueva de Onga, “Covadonga” (todas son las madres de Dios, pero con su aparición toman el color y el sabor de la tierra donde se aparecen). La de Cuba es la Madre de Dios que se aparece en la Bahía de Nipeg, en el norte de la provincia de Río, y mi madre era muy devota de esta Virgen de la Caridad. Esta imagen es la misma del Hospital de Illescas. Un capitán toledano la llevó a las minas de cobre de Santiago del Padre del Cobre. En aquella región estaban necesitados de sal. En 1604, un siglo después, dos indios y un negrito son enviados a la Hoguera de Nipeg, a buscar sal. Los indios llevaron la imagen de la Virgen como protección (como hacían con sus imágenes de cemíes). Allí, en medio de una gran tempestad y enormes olas, invocan a la Madre de Dios que la imagen española representa. Ellos dijeron que se les apareció “Atavase”, la Madre de Dios indígena, sobre las aguas y les salvó. Aquí ha y una historia y hay mito. Pero hay otro milagro que es el que a mí me conmueve, y es que allí, en la Bahía de Nipeg, se aparece la Virgen de la Caridad del Cobre a tres cubanos que se dirigían a Cuba... a los pies de la Virgen yo canto... (el relato se ve coronado por la visible emoción del profesor, que nos agradeció este diálogo “en el que estoy hablando con emoción, con risa, con pasión y con libertad” (“Gracias por este día delicioso, encantador, alegre y realmente memorable, en este sitio donde se ama con un estilo auténtico”).

-. ¿Qué consejo nos daría a esos “locos” que formamos la Fundación Catalunya-América y que deseamos hacer el Museo bajo el nombre de Fray Ramón Pané?

-. Que sigan “locos”, recordando lo que yo les decía hace un rato: ser es querer, ser es amar, ser es unir. Todo lo que nos una es amar. Esta locura: “ser es unir”, eso es bueno.

Agradecemos mucho al profesor Arrom su cercanía, su afabilidad y trato cordial y amistoso, así como su visión serena y reconciliadora de la historia.

======================

(1) Mamíferos que emiten un sonido parecido a la voz humana, de ahí nació la leyenda de las sirenas.

*Publicada en la Revista RE (Revista de Pensamiento y Opinión. 3.ª etapa. número 28-29. diciembre de 1991

jueves, 5 de abril de 2007

Cambian oficialmente nombre de bosque lluvioso "El Yunque"

Iñaki Estívaliz

San Juan, Puerto Rico (EFE) - El Bosque Nacional del Caribe, hábitat de una de las aves más amenazadas del mundo, la cotorra puertorriqueña, se llama ahora, por orden del presidente de EEUU, George W. Bush, como los boricuas lo han conocido toda la vida: "El Yunque".

Bush firmó el lunes una orden ejecutiva que formaliza el cambio de nombre de ese bosque, que al encontrarse en Puerto Rico, Estado Libre Asociado (ELA) a EEUU, es la única selva tropical bajo administración del Sistema Nacional de Parques estadounidense.

El promotor de la idea, Pablo Cruz, supervisor de la reserva que desde hoy se llama Bosque Nacional de El Yunque, y director del Servicio Forestal del Departamento de Agricultura de EEUU en Puerto Rico, aseguró a Efe que con la medida "se devuelve al pueblo el nombre autóctono del área".

Cruz explicó que El Yunque es el bosque del sistema de EEUU con mayor biodiversidad, aunque es el más pequeño de todos, y aloja 240 especies de árboles nativos.

Este bosque fluvial recibe un millón de visitantes al año y allí se fundó la dasonomía, ciencia que estudia el manejo y la conservación de bosques, aseguró Cruz.

Además de ser el punto de mayor pluviosidad de todas las antillas, fue ...

la primera reserva natural establecida en el continente americano cuando el rey español Alfonso XII lo declaró como tal en 1876 "porque la corona necesitaba reservas de madera para reparar los barcos que cruzaban el Atlántico".

"Estamos súper contentos. Le hemos devuelto al pueblo el nombre autóctono del área. Todo Puerto Rico debe estar orgulloso", expresó Cruz, quien administra un presupuesto para la conservación de El Yunque de cinco millones de dólares anuales.

Por su parte, Ignacio Barsottelli, presidente de la asociación Yo Limpio a Puerto Rico, que desde hace 17 años colabora con el Servicio Forestal de EEUU en la protección del ecosistema del bosque lluvioso, manifestó a Efe que "es lo que hacía falta hacía años".

Para el ambientalista, oficializar el nombre con el que los boricuas conocen el bosque "le da más puertorriqueñidad" y va a permitir que, por ejemplo, la gente que busque información sobre 'El Yunque' va a encontrar más documentos valiosos identificados con esa entrada que con la de 'Bosque Nacional del Caribe'.

El Yunque es el principal hogar de la cotorra puertorriqueña ("amazona vittata"), que casi se extingue si no hubiera sido por los esfuerzos para recuperarla y que es un tipo de cotorra pequeña, con un borde blanco alrededor de los ojos y una franja roja sobre el pico.

Llamada por los indios taínos como Iguca, la cotorra boricua anida de enero a junio y escoge los huecos en los arboles maduros para poner de dos a cuatro huevos.

"Es fiel con su pareja, sólo tienen una en la vida. Come semillas, frutas y hojas de palma de sierra... y puede escuchar hasta dos kilómetros de distancia", explicó Barsottelli.

El ambientalista subrayó que "son animales silvestres, no mascotas", que "se asustan con facilidad" y que están siendo muy perjudicadas por las especies exóticas que se están introduciendo en el ecosistema.

El Yunque se encuentra a unos 50 kilómetros al este de San Juan y la temperatura oscila normalmente entre los 25 grados centígrados en las zonas bajas y los 18 en las altas y los habituales aguaceros son cortos y de gran intensidad.

Se pueden encontrar 50 especies de orquídeas nativas, 150 especies de helechos, árboles de hasta 1.000 años de edad, como el palo colorado, 120 especies de vertebrados, ocho tipos de lagartos, varias especies de culebras y 12 especies de ranas autóctonas.

Hay 66 especies de aves, entre ellas, el carpintero de Puerto Rico, el guaraguao, el Julián Chiví y el zumbador.

Los indios taínos creían que en los picos nubosos de La Sierra de Luquillo vivía Yuquiyú, el dios del bien, que los protegía, pero los españoles confundieron el nombre y lo llamaron Yunque.

En 1976, la Organización de Educación Científica y Cultural de las Naciones Unidas (UNESCO) bajo el Programa el Hombre y la Biosfera lo proclamó la primera Reserva Biosférica Internacional en Puerto Rico.

miércoles, 7 de febrero de 2007

De la zona amazónica las antiguas madres....

Por Carmen Millán Pabón

La zona amazónica parece ser la cuna de las antepasadas indígenas de la mayoría de los puertorriqueños de hoy.

Según estudios científicos de material de ADN mitocondrial que desarrollan el genetista especializado en evolución molecular Juan Carlos Martínez Cruzado y el arqueólogo y antropólogo Juan José Ortiz Aguilú, en Puerto Rico se han detectado 19 linajes indoamericanos, y el más común tiene un marcador que lo identifica como oriundo de América del Sur, específicamente de la región del Amazonas. “La evidencia arqueológica demuestra que, hace 6,000 años, había gente en Puerto Rico. ¿De dónde vinieron? Unos dicen que de América del Norte, otros de (América del) Sur. Una cosa no excluye la otra y queremos averiguar”, expresó Martínez Cruzado.

El genetista, que además es profesor en la Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), de la Universidad de Puerto Rico (UPR), identificó el linaje que tiene el 21% de todos los indígenas como el C-1.

“Sospecho que este grupo es representativo y que llegó a Puerto Rico con los llamados saladoides, aproximadamente 500 años antes de Cristo. Ellos trajeron la cerámica y también la yuca”, sostuvo el estudioso.

El linaje C-1 experimentó una expansión poblacional al llegar a Puerto Rico, de manera que, aunque es el más frecuente, no es el más antiguo.

El segundo linaje más común -según apunta la investigación- es el que han llamado A-1, que tiene 16% de frecuencia. Aunque todavía no se ha podido asociar con ninguna región en el continente, la variabilidad sugiere que es de origen muy antiguo, posiblemente arcaico (antes de los saladoides y de los arauacos).

De los 19 linajes maternos indígenas encontrados en Puerto Rico, Martínez Cruzado encontró un total de cinco grandes familias de ADN mitocondrial en el “nuevo mundo”.

Esas familias fueron identificadas como A, B, C, D y X, esta última es la única cirscunscrita a América del Norte.

El ADN mitocondrial de las familias A, B, C y D se encuentran en América del Norte, Centro y Sur y en el Caribe.

En Puerto Rico, el más común es el A, con un 52% de frecuencia y nueve linajes; el segundo es el C con un 36% de frecuencia y cuatro linajes; el B tiene 9% y cuatro linajes; y, el D, 3% y dos linajes.

“Los linajes son ADN mitocondriales que son suficientemente distintos a los demás como para proponer que llegaron a Puerto Rico independientemente. Nueve componen el 84% del total de ADN mitocondrial indígena en Puerto Rico. Los otros diez no son frecuentes y sospecho que son de llegada reciente, post colonización. Eso es necesario confirmarlo con las osamentas”, indicó Martínez Cruzado.

El ADN miotocondrial se hereda únicamente de la línea materna y por eso es un marcador tan distintivo. El ADN mitocondrial que tiene una persona hoy en día es el mismo -excepto por las mutaciones- que tenía una antepasada directa hace miles de años atrás.

*Source: El Nuevo Dia